25 jun. 2009

Los radios-celulares

¿Qué tan difícil es que cuando los radios-celulares utilizan el sistema de radio usen también el mismo sistema de llamar/contestar que cuando se llama como celular normal? Es decir, que en lugar de que el distinguidísimo usuario tenga que sostener su teléfono frente a su rostro y gritar para hablar pueda simplemente pegarlo a su orejita y hablar.

Analicemos la situación:

Radio: *clic* *crack* ¡GÜEY! ¡GÜEY!
Fulano: *sosteniendo su teléfono de la mencionada forma y gritando como ya se apuntó* ¡SI! ¡ADELANTE! ¡SI!
Radio: *clic* ¡GÜEY! ¡NO LLEGÓ EL PINCHE EMBARQUE, NO MAMES!
Fulano: *paseándose* ¡LE DIJE A AQUEL CABRÓN QUE NO LA FUERA A CAGAR! ¡¿YA LE LLAMARON A GODINEZ?!
Radio: *clic* ¡SI, GÜEY! ¡PERO NO MAMES!

Etc. Por el diálogo y el fino vocabulario de los personajes, se entiende que son ingenieros.

Se entenderá el disgusto que esto causa. Ahora, si se utilizara el radio-celular como un celular normal, la cosa sería así:

Fulano: *sosteniendo su teléfono como la gente* Bueno. ¡Le dije a aquel cabrón que no la fuera a cagar! ¡¿Ya le llamaron a Godinez?

¡Mucho mejor! Asi, cuando menos, nos ahorramos la mitad de la molestia y la perturbación. Creo yo que mi propuesta es 100% factible, y desconociendo el manejo de dichos telefonitos, no estoy seguro de que todos puedan usarse de tal forma, pero las posibilidades son dos:

1) Si se pueden usar de esa forma y los usuarios no lo hacen. Entonces, en lo que a mi respecta, pueden proceder a metérselos por el orificio corporal que encuentren más apropiado para dicho fin.

2) No se pueden usar de esa forma. Los fabricantes son unos idiotas que no piensan en la incomodidad de terceros y en el hecho de que tales artefactos pueden llegar a caer en manos de ingenieros mexicanos (¡el horror!).

He dicho.

2 comentarios:

  1. Haz como la gente con huevos, hazla de pedo al pelado que te molesta.

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  2. Creo que es fácil suponer que "la gente con huevos" es diferente a "la gente civilizada".

    Más de una vez he expresado mi molestia ante la gente que, digamos, a mitad de una de mis clases, se pone a hablar por una de sus cosas esas.

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