9 oct. 2009

La música como un proceso gradual (1968)

Por Steve Reich
Traducción de Jorge Rangel
Texto original en http://www.austere.org/ProcessMusic.shtm


No me refiero al proceso mismo de la composición, sino a las piezas musicales que son, literalmente, procesos.

Lo que distingue los procesos musicales es que determinan de forma simultánea todos los detalles nota-por-nota (sonido-por-sonido) y la forma general de la obra. (Pensemos en un canon circular o infinito)

Estoy interesado en los procesos perceptibles. Quiero ser capaz de escuchar los procesos sucediendo a través de la música que se escucha.

Para facilitar una escucha detallada, un proceso musical debe suceder de forma extremadamente gradual.

Interpretar y escuchar un proceso musical gradual nos recuerda a:
jalar de un péndulo, soltarlo y observarlo hasta que, gradualmente, vuelva a su estado de reposo;
dar la vuelta a un reloj de arena y observar como la arena cae lentamente al fondo;
poner tus pies a la orilla del mar y observar, sentir y escuchar a las olas mientras los entierran en la arena;

Aunque tal vez yo pueda tener el placer de descubrir procesos musicales y de componer material musical que pase a través de ellos, una vez que un proceso está instalado y cargado, este corre por si mismo.

El material puede sugerir a través de que clase de procesos deberá correr (el contenido sugiere la forma), y de la misma forma los procesos pueden sugerir que clase de materiales deberán correr a través de ellos (la forma sugiere el contenido). Si el zapato te queda, póntelo.

El que un proceso musical sea realizado a través de la interpretación humana o a través de algún medio electromecánico, no es lo más importante. Uno de los conciertos más hermosos que he escuchado consistió en cuatro compositores tocando sus cintas magnéticas en una sala oscura. (Una cinta es interesante cuando es una cinta interesante).

Es muy natural pensar en procesos musicales si uno trabaja frecuentemente con equipo de sonido electromecánico. Toda la música termina siendo música étnica.

Los procesos musicales ofrecen un contacto directo con lo impersonal y también una especie de control absoluto, y uno no siempre piensa en lo impersonal y en el control absoluto como dos cosas que van juntas. Con "una especie" de control absoluto quiero decir que corriendo este material a través de un proceso controlo completamente todo lo que resulte, pero también acepto todos esos resultados sin cambiarlos.

John Cage ha utilizado procesos y ciertamente ha aceptado sus resultados, pero los procesos que él usa lo fueron con respecto a la composición, y no pueden ser escuchados cuando la pieza es interpretada. El proceso de usar el I Ching o la imperfección de la hoja de papel para determinar parámetros musicales no puede ser oídos cuando se escucha música compuesta de tal manera. Los procesos de composición y la música no tienen una conexión audible. De forma similar en la música serial, la serie en si misma raramente es audible. (Esta es una diferencia básica entre la música serial (básicamente europea) y el arte serial (básicamente americano), donde la serie que se percibe es generalmente el punto focal de la obra.)

En lo que estoy interesado es en un proceso de composición y una música que son una y la misma cosa.

James Tenney dijo en una conversación, "entonces el compositor no tiene secreto alguno". Yo no conozco secretos de estructura que ustedes no puedan oír. Todos juntos escuchamos el proceso dado que es bastante audible, y una de las razones de que lo sea es porque está sucediendo de forma extremadamente gradual.

El uso de dispositivos estructurales ocultos en la música nunca ha sido de mi agrado. Incluso cuando todas las cartas están sobre la mesa y todos escuchan lo que está sucediendo gradualmente en un proceso musica, aún hay suficientes misterios como para satisfacer a todos. Estos misterios son lo impersonal, lo desatendido, subproductos sicoacústicos del proceso pretendido. Estos pueden incluir submelodías que se escuchan dentro de patrones melódicos que se repiten, efectos estereofónicos debidos a la localización del escucha, pequeñas irregularidades en la interpetación, harmónicos, tonos diferenciales, etc.

Escuchar un proceso musical extremadamente gradual abre mis oídos a eso, pero eso siempre se extiende más allá de lo que puedo oír, lo que hace que sea interesante volver a escuchar el proceso musical. Esa área de todo proceso musical gradual (completamente controlado), donde uno oye los detalles del sonido moviéndose más allá de las intenciones, ocurre por sus propias razones acústicas, es eso.

Empiezo a percibir estos diminutos detalles cuando puedo mantener una atención cercana y un proceso gradual me invita a mantener mi atención. Por "gradual" quiero decir extremadamente gradual; un proceso que sucede tan lenta y gradualmente que escucharlo sea como observar la manecilla de los minutos en un reloj -- puedes percibir que se mueve después de que lo observas durante un rato.

Muchos estilos de música modal popular de la actualidad, como la música clásica hindú y el rock psicodélico, pueden hacernos concientes de detalles sonoros diminutos porque, al ser modales (tonalidad central constante, pedal hipnótico y repetitivo) se enfocan de forma natural en esos detalles más que en la modulación de la tonalidad, el contrapunto y otros dispositivos particularmente occidentales. Sin embargo, siguen siendo sistemas para improvisación más o menos estrictos. No son procesos.

Lo que distingue a los procesos musicales es que ellos determinan todos los detalles nota-por-nota y la forma general de forma simultánea. No se puede improvisar un proceso musical -- los conceptos son mutuamente excluyentes.

Mientras se interpreta y se escucha un proceso musical gradual uno participa en un particual ritual liberador e impersonal. Enfocarse en el proceso musical hace posible llevar la atención lejos de él y ella y tú y yo hacia eso.

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