11 may. 2010

Yo quería reseñar Mothertongue de Nico Muhly

Nico Muhly: Mothertongue
Un intento de reseña por Jorge Rangel.
Yo quería reseñar Mothertongue (2008) de Nico Muhly, el compositor novoinglés cuyo trabajo se encuentra medio camino entre Steve Reich y Björk. O entre Terry Riley y Sigur Ros. O como sea. Pero el caso es que no sé escribir reseñas dignas de ser publicadas y leídas por gente tan distinguida como TÚ. Es más, hasta me metí a buscar how-to’s sobre cómo reseñar discos. Es increíble la cantidad de artículos de esa clase que hay por todo internet, que nos enseñan a hacer cualquier cosa desde cambiarle los capacitores a tu tele de plasma hasta mantener afiladas durante meses las navajas de afeitar desechables utilizando nuestros pantalones de mezclilla.
Y encontré un instructivo sobre cómo hacer una reseña musical. Y lo leí, desde luego, y seguí los pasos. Primero decía que escuchara el CD. Primer problema. No tengo el CD. Lo bajé de Internet (perdón, Mr. Muhly). OK, abro foobar2000, pongo el primer track y escucho los murmullos que abren la pieza en cuatro partes “Mothertongue”. Está pocamadre. Pero aún nada, la inspiración para escribir no viene. Dice que es recomendable escucharlo varias veces. Ya lo he escuchado antes, pero por si acaso lo copio a mi teléfono y lo escucho camino al trabajo y de regreso. Y en el camión. Y antes de dormir.
Pero nada. No tengo ni idea de qué escribir. Veamos qué dice el instructivo de reseñas. Dice que escriba mis primeras impresiones. Demasiado tarde, esto ya no serán primeras impresiones, si acaso novenas o décimas impresiones. Así que me brinco ese paso.
El tercer paso dice que haga comparaciones. Ya las hice, más arribita, fíjense que lo comparé con Björk (con quien ha colaborado en tres álbumes: Medulla, Drawing Restraint 9 y Volta), Steve Reich, Terry Riley y Sigur Ros (colaboró con Jónsi, miembro de esta banda, en Go). Pero también puedo decir que el inicio de la tercera parte de “Mothertongue” es muy semejante a algo que haría Matmos (quienes trabajaron, la vuelvo a mencionar, con Björk). Y luego suena a algo muy parecido a Reich o Riley. Luego una explosión de armonías me recuerdan a Sigur Ros. O sea que no salgo de las mismas comparaciones que hice al principio, qué pinche. Veamos qué más dice el instructivo.
Investigue al artista. Pues ya leí su biografía un par de veces. Su nombre se pronuncia [ˈni ko] [ˈmju: li]. Lo investigo pero sigo sin saber cómo demonios escribir una reseña de una forma que no sea solamente decir que Mothertongue está pocamadre y que mientras leen esto podrían estarlo escuchando. Vale la pena. Después de todo, el señor Muhly tiene a sus veintitantoscasitreinta años una experiencia envidiable, que incluyen música para cine (The Reader) y trabajos para coro. Ha trabajado mucho con la voz humana como instrumento, influenciado probablemente por su background como cantante de un coro. Ha trabajado para teatro (From Here On Out) y ballet (Triade)
Quinto paso. Creo que debo acudir a los discos anteriores de Muhly. OK, debo admitir que el único que tengo es Mothertongue. Iré a bajar… digo… a “conseguir” lo demás.
[mientras tanto, dentro de la mente de este inexperto reseñador (léase con la voz del narrador de la serie de Batman protagonizada por Adam West)]
M’ta ma’. Ya valí, no les va a gustar mi reseña y me la rechazarán y mi autoestima recibirá una patada con bota picuda en los tanates. Y para acabarla de fregar no consigo más discos de Mr. Muhly para escucharlos y no parecer un poser ante la comunidad culturalosa de Saltillo y el mundo. Y es la segunda reseña que empiezo, la anterior me quedó bien ridícula por querer hacerla “diferente”.
WAIT A MINUTE. ¡A wiwi, Taringa.net al rescate! ¡Por fin! Chale, reseñar un libro de fotografías de Joel-Peter Witkin hubiera sido menos estresante.
[a la mañana siguiente]
Bien, volvamos a las comparaciones.
Una de las diferencias importantes entre la música popular y la mal llamada música “culta” es el papel de la producción en el proceso de creación. Mientras que en la música popular (rock, pop, etc.) la producción asume un papel creativo tan importante como la composición, en la música “culta” (clásica, jazz, etc.) la producción siempre se ha autolimitado a la captura, al registro de la interpretación (que a su vez se limita a seguir las instrucciones del compositor).
La música “culta” no suele aprovechar el estudio como un espacio de creación. Imagínense a Lee “Scratch” Perry metiéndole delays a Mozart, al menos sería un poco más digno de ser escuchado (y me refiero a Mozart, que Lee Perry es magnífico). Como sea, siempre hay alguien que reta las reglas especialmente cuando estas no están escritas. Así tenemos el Bitches Brew de Miles Davis, visto en su momento como un sacrilegio y una afrenta contra las deidades del panteón jazzero por aprovechar los recursos del estudio.
En cierta forma Mothertongue es un tardío Bitches Brew para la música clásica. Muhly aprovecha al máximo la tecnología que el estudio le ofrece: distorsiones, ecos, low-passes, filtros, sintetizadores, flangers y demás artilugios sonoro-musicales se mezclan con la madera de los violines y las voces humanas para crear algo que se siente muy a gusto en el estudio de algún intelectual de gustos refinados (jajajajaja) que en el departamento de un hipser universitario sin dinero para un taco.
Mi instructivo de reseñas me dice que la presente ya es más larga de lo recomendable, así que me quedaré hasta aquí, con una reseña a medias y mala.
Y yo que quería reseñar Mothertongue de Nico Muhly.

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