10 jun. 2010

Compact Discada

Fernando está sentado en un lado del estéreo con una cerveza en la mano, un cigarro en la otra. Al otro extremo del patio están unas amigas de María sentadas en una banca, platicando en voz baja y volteándonos a ver de vez en cuando. En el rincón más oscuro del patio está María festejando su cumpleaños en privado (fajando) con su novio. Todos los demás ya se fueron. Se empezaron a ir desde que Fernando sacó sus discos de su camioneta y se adueñó del estéreo.

"escucha eso"

Me dice. Y escucho. Inmediatamente identifico la guitarra de Joe Pass tocando "All Things You Are".

"pocamadre"

Contesto, mientras él se levanta por otro plato de la discada que preparó para la fiesta de María. Fernando será un ebrio y mujeriego de primera pero es un sujeto en extremo sofisticado, poseedor de esa clase de sofisticación que le permite apreciar y encontrar algo de valor en casi cualquier cosa que escuche/vea/lea, aunque tenga sus preferencias específicas, desde luego. Vuelve a sentarse en la mecedora frente a la mía, con un plato de discada en la mano. Agarra su cerveza y vacía un poco sobre la discada.

"ya no es igual, debí haberlo hecho desde el principio, pero las pinches amiguitas de María no me dejaron, que no toman, dicen. Mamonas"

Suelto una risa de esas que suenan nada más como "ja". Luego de eso guardamos silencio mientras Joe Pass termina de tocar.

"ya estuvo bueno de Pass, necesitamos un poco de guerra"

Dice, sacando el disco del estéreo y poniendo un CD-R Verbatim con algo dibujado en su superficie. Play. Suena el trompetazo de "Bitches Brew". Sonrío de lado.

"pinche mamón"

Le digo entre mi sonrisa chueca.

"las señoritas aquí presentes parecían querer algo más interesante"

Dice, mientras las señoritas aquí presentes se volvían menos y menos presentes y se metían a la cocina de María, donde continuaron con su chismorreo. Es entonces cuando me doy cuenta de que todavía hay gente en casa de María porque salen unos tipos que ni Fernando ni yo conocemos. Están ebrios. Todos en esta fiesta acabaron ebrios menos las dos señoritas, Fernando y yo. Las señoritas y yo por abstemios, Fernando por aguantador. Abre otra botella de Victoria que saca de una hielerita a su lado.

"no te ofrezco pero si quieres vamos al Oxxo por un refresco o algo"

Le digo que no hay problema, que en el refri tengo unas cocas y que voy por una. Al entrar las amigas de María me ven como verían entrar un extraño que les es familiar. O a un familiar que les es extraño. Voy al refri pensando en que en la iluminada cocina no se ven tan bonitas como se veían en el patio. En medio de un espeso silencio causado por mi súbita interrupción busco una coca. Las encuentro hasta el fondo, perdidas entre Coronas y Victorias. Saco una y la abro. Mientras me dirijo a la puerta del patio le sonrío a las amigas de María. Una se me queda viendo feo y la otra me sonríe tímidamente.

"Miles Davis, cabrón, Miles Davis, ¿a poco no sientes que te va a tronar el casco?"

Dice Fernando.

"algo así, algo así"

Contesto.

"coca, pinche maricón"

Me río. Entonces, por alguna razón, me acuerdo que traigo en mi mochila el cassette que me dio Chimpancé. Pero mi mochila está en casa de mi abue.

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