16 jun. 2010

Es muy difícil encontrar paz mental cuando la única persona en la que confías para contarle algo es la persona que probablemente salga más lastimada por saber eso que quieres contar.
Pero a veces hay que hacerlo y buscar la forma de minimizar los daños. Desde luego, ese no parece ser mi fuerte. Mi falta absoluta de diplomacia más mi poca capacidad de encontrar las palabras correctas para los momentos correctos me hacen dejar las cosas peor que como estaban, me hacen sentir peor cuando según yo debería sentirme mejor.
Bleh, este blog se está convirtiendo en un querido diario fíjate que. No me importa.

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