11 jun. 2010

I.
En cierta forma envidio a las personas incapaces de amar. Se ahorran tantos problemas, tantos malentendidos, tanto drama innecesario. Pero por otro lado no son del todo felices...
Permítanme corregirme, no envidio a las personas incapaces de amar, envidio a las personas que no son paranoicas y neuróticas
("¿cómo puedes ser tan paranoico y al mismo tiempo tan poco celoso? eres muy extraño")
porque nunca se sienten mal ante lo que ven cuando cierran los ojos.
("a lo mejor ser paranoico es peor para tí que ser celoso, aunque a la larga las relaciones puedan ser mucho menos tormentosas. a final de cuentas las paranoias son algo interno. los celos no.")

II.
Creo que mi primer beso significativo fue con mi primer novia, una chica guapísima (y que se ha conservado igualita que cuando la conocí, hace ocho años) pero con quien, analizándolo en retrospectiva, no tuve ningún lazo fuerte más allá de lo físico: no hubo una verdadera conexión emocional ni intelectual.
Duramos un año lejos, yo viviendo "aquí" y ella viviendo "allá". Poco antes de terminar mi segundo semestre de la carrera, en uno de mis viajes quincenalescasisemanales para ir a verla, se limitó a decirme que yo ya no le gustaba. Una escena que, en mi ignorancia, no sabía que iba a repetirse como un deja vú un par de veces más en mi vida.
Casi seis años después me enteré de que ella ya salía con alguien más mucho antes de terminar conmigo.
No la odio. Su existencia se ha ganado la bendición de mi más espectacular indiferencia.

III.
Siempre he pensado que el primer beso no importa, solamente importa el último. El último lo recuerdo perfectamente.

IV.
Antes escribía cartas de amor. Cuando alguien me gustaba escribía cartas que supongo han de haber sido espantosa y vomitivamente cursis. Ya no lo hago. No tiene caso. Siempre acaban en un bote de basura.
Lo cursi no se me ha quitado, solamente he aprendido a esconderlo un poco y creo que en los últimos años es algo que no he ejercido demasiado.

V.

Monday, tuesday, wednesday, thursday, friday, saturday, monday morning...

VI.
A los 5 años participé en un concurso de dibujo de El Niño y la Mar y no recuerdo qué lugar obtuve, si es que obtuve un lugar. El highlight de mi dibujo era una ballena asesina basada en un Shamu dibujado en un llavero de Sea World, sonriente, ajeno a su condición de a) animal salvaje violentamente extraído de su hábitat natural y b) dibujo inerte, antinatural, sonriente. Las ballenas asesinas parecen sonreír, igual que los delfines. Eso y su intelgencia son la razones por las que son los animales ideales para entretener a la gente.
Los shows de Sea World son muy divertidos, por cierto, y lo digo sinceramente. Una de las mejores vacaciones que he tenido fue cuando visité Sea World por primera vez, en San Antonio, Texas.

VII.
Siempre me ha gustado escribir aunque nunca lo he hecho bien. Rara vez comparto lo que escribo. Lo que publico en este blog es poco comparado con lo que tengo guardado en mi compu y que jamás saldrá de ella. Lo cual, a su vez, es poco comparado con lo que borro sin mandar a la papelera de reciclaje, lo que elimino para siempre: porque nunca lo terminé, porque no me gustó cómo quedaba, porque me desinspiré, porque me empezó a dar flojera continuarlo...
Es un sueño guajiro y un tanto estúpido en su naïveté es publicar un libro. De cuentos. Si algún día me vuelvo bueno en esto en lo que soy tan mediocre, una novela, tal vez.

VIII. 15 de Abril.
Te veo. No sé si me viste. Y si me viste no sé si te importó.
Esa noche me di cuenta de lo mucho que me gustas. Había algo en ti, no sé qué era. Felicidad, probablemente. Alegría. Sí, estoy seguro de que era eso. Tenía que haber sido eso. Pero te ví como nunca te había visto. Y te volteaba a ver, siempre asegurándome de que no te dieras cuenta, siempre platicando con algún amigo o conocido, pero nunca viéndolo a los ojos, siempre buscándote. Luego ya no te encontré.
Si solamente hubiera sabido lo que pasaba por tu mente en ese momento.

IX.

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