31 ene. 2011

Podría, como hace un año, salir a buscar cualquier clase de cariño en cualquier clase de persona. Podría hacer un par de llamadas y tendré qué hacer todas las noches de esta semana incluyendo el finde. Podría pretender que todo me vale, que nada me mueve de mi lugar, que puedo seguir adelante como si nada, que estoy dispuesto a salir adelante como si nada hubiera pasado, sin luchar, sin voltear a verte, sin importarme un cacahuate lo que sea de tu vida, podría dejarte atrás como he dejado atrás a otras personas que he amado.

El problema es que tú eres diferente. Lo sabes. Sabes en qué forma eres diferente, no tengo por qué volver a escribirlo por enésima vez. Lo sabes perfectamente. Sabes que eres alguien que no puedo dejar ir tan fácilmente, que no quiero dejar ir tan fácilmente, que no debo dejar ir tan fácilmente. Sabes que eres alguien que me hace inmensamente feliz. Sabes que eres alguien que me hace sufrir como nunca había sufrido en mi vida, también. No puedo tener una cosa sin la otra.

Volar, correr, cualquier cosa que me aleje de ti. No puedo. Quiero. Pero no puedo. Lo único que atino a hacer es quedarme aquí a escribir esto que nadie leerá, que a nadie le importará, que nadie comentará, escribir esto que de nada me sirve, que nada cambia, que nada mejora, que nada empeora. Hacer esto que no sirve de nada.

Blog descansando hasta nuevo aviso...

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